Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Quizás tuvimos mucho tiempo para pensar las cosas dejamos actuar a nuestros cuerpos , dejamos pasar todo por atolondrados por vivir lo que nos estaba pasando HOY, muchas veces me pregunté que tan rápido podíamos ir la velocidad me encanta y mas cuando viene de vos, aun así sospecho de tus intenciones y no me dejo llevar del todo por tus impulso. Me podés decir, ¿Qué tan rápido podés ir?, me preguntó si me querés llevar contigo para un viaje de ida en donde en la primera estación abandonas tu juego de creerte el mejor conmigo, o preferís llevarme con vos por todo tu viaje y olvidar todo lo demás. Cuando no estás sospecho que buscas a otras personas para ocupar aquel pequeño lugar que ocupo en tu vida, que ilusa que fui siempre. NUNCA ocupé nada en vos es por eso que yo solo me preocupo porque estés bien y que no te pasé nada, mis otras intenciones solo se suprimen a tus deseos, a todo lo que vos querés hacer, me sorprendo día a día en como dominas en mi todos mis pensamientos y acciones. Aunque con vos reconosco olvidarme de todo y ser por momentos feliz, o un simulacro de ello. Gracias por darme cinco minutos de felicidad. ♥
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...