Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Reite con ganas, reite con fuerza, larga una carcajada, reite seria, reite por compromiso, reite para olvidarte de todo lo demás, reite con amigas, reite sola, reite de vos misma, reite de tus defectos, reitte en una situación seria, reite contenta, reite desaforadamente (no importa quedar mal), reite mientras dormis, mientras comes, reite para sentirte mejor, reite para llenar tu cuerpo de alegria y asi volver a reir.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...