(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

¿Y qué pasa cuándo perdés un sueño y pensás qué ya es tuyo?¿Bajás las alas, las rompés, las tirás y nunca más volvés a volar?¿Perdés la fé o la sostenés intacta en tu corazón?¿Empezás un juego macabro basado en la lástima, en sentimientos falsos?¿O Simplemente, seguís soñañdo? Perdemos sueños, esperanzas, ilusiones y la fé... Y todos reaccionamos de distintas maneras. Algunos simplemente no se permiten voler a volar, pues la caída les abrió una herida imborrable, oscura, dolorosa. Otros caen en la oscuridad, entran a un juego macabro dónde la lástima y la falsedad se hace moneda común con tan de qué alguien cumpla esa obseción desesperada, esos otros qué no son más qué un grito patético y desesperado de lo qué no son. Otros... otros se congelan, para otros el tiempo no pasa y nada importa. ¿Pero saben qué? Me habrán quitado ilusiones, pisoteado sueños, quebrado esperanzas y mutilado la fé... Pero siempre estoy esperando al pié de cañon para volver a abrir mis alas, rotas, sucias y quebradas para emprender ese vuelo infinito en busca de mi anhelo tan preciado. Porqué, a diferencia de aquellos qué realizan lo anterior, lo mío si es verdadero. ¿Qué si lloré? Obvio qué lloré, mis lágrimas llenaron el octavooceano del mundo, mi tristeza invadió planetas infinitos. ¿Qué si por un momento perdí la fé? Sí, la perdí... Pero ví en sus miradas sueños infinitos y entonces, recobré la compostura. Podrán intentar hacerme perder todo aquello de lo qué vivo y respiro, y si los humanos no pueden se encargan de qué la viva misma pueda, destruirán lo qué sea sólo para probar qué esto es lo qué quiero de verdad, pero, ¿Saben qué? Mis alas estarán sucias, viejas, rotas y heridas, pero siguen vivas con un dejo de esperanza y pienso volar hasta qué mis alas se rompan... Pero antes, voy a lograr llegar al punto máximo de este cielo dónde se esconden mis sueños, y voy a tocar el cielo con mis manos, con las alas. Intenten romper mis sueños si quieren, las ilusiones y la fé también... Pero mientras dos cálidas miradas me envuelvan a cada instante, sepan qué no van a poder.
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...