Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Si es cuestión de confesar no se preparar café y no entiendo de fútbol, creo que alguna vez fui infiel, juego mal hasta el parques y jamas uso reloj. Y para ser mas franca nadie piensa en ti como lo hago yo aunque te de lo mismo. Si es cuestión de confesar nunca duermo antes de diez ni me baño los domingos, la verdad es que también lloro una vez al mes sobre todo cuando hay frio, conmigo nada es fácil ya debes saber, me conoces bien y sin ti todo es tan aburrido. El cielo esta cansado ya de ver la lluvia caer, y cada día que pasa es uno mas parecido a ayer, no encuentro forma alguna de olvidarte porque seguir amandote es inevitable. Siempre supe es mejor cuando hay que hablar de dos empezar por uno mismo, ya sabrás la situación, aquí todo esta peor, pero al menos aun respiro, no tienes que decirlo, no vas a volver, te conozco bien. Ya buscaré que hacer contigo.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...