Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Cuando intentás ser más de lo que sos, sabés que tendría que alcanzar, porque día a día das lo mejor de vos. No seré una excelente hija, no seré la mejor amiga, no me la pasaré rompiendo corazones, ganando hombres, pero tengo seguridad en mi misma y sé que puedo enfrentar cada problema que se me presente, y sé que pase lo que pasé voy a seguir en pie. A veces las cosas se complican, sientes que el mundo cae y que vos caes con él, no podés hacer nada para cambiar la situcación, tocás fondo. Podés tener una gran familia, las más atentas amigas, incluso podés tener a tu alrededor hasta aquel que te dice que te ama y que va a cuidar siempre de vos. Sin embargo nadie lo nota, estás sola, todos te conocen y nadie entiende, nadie ve, nadie escucha por mucho que grites, y no hay nadie que te comprenda por mucho que lo intente. Cómo seguir jugando el papel, ser a cada momento la chica aplicada, inteligente, responsable, divertida, segura, aquella que por donde se la vea mostraba aquel misterioso esplendor. Seguí, seguí, seguí, más por acá, más por allá; Por todos lados piden más, y no alcanzás, no llegás y no podés seguir así.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...