Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Dame la oportunidad de tenerte, expresarte lo que siento, al menos un minuto contigo me haria la mas agradecida y seria el unico minuto con verdadera felicidad de mi vida. A mi tu amor me volvió histérica,y no me va a curar este desamor ningúna médica. Lamentos en miradas que me explican las palabras que escribiste y los mensajes que no mandas... Dame otra oportunidad para aprovecharte un tiempo más, antes de perderte para siempre. No te saco de acá, de mi corazón. No podré olvidarte jamás.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...