(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Algunos días estoy tan contenta y llena de felicidad y alegría que camino y siento que tengo una horda de payasitos colorinches y monos simpáticos y saltarines que caminan atrás mio y hacen ruidos con platillos o malabares con pelotas de colores. Y que revolean flores de colores a la gente que camina oscura y gris, triste, aburrida, a la par mio. Ojalá te cruces conmigo un día de esos.
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...