(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Nunca me comprendes, lo que yo pienso no es sierto siempre, no entiendo porque terminamos, sé que te duele que descofie de tu palabra, pero contigo no habrá un mañana si te molesta lo que la gente piensa, deberías escucharme.
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...