(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Olvidarte es un intento que no lo deseo tanto, porque tanto es que lo intento, que me acuerdo mucho más. Y he llegado a sospechar que mi afan de no acordarme; es lo que me tiene enfermo de recuerdos
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...