(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Por fin empezaba a superar que nunca estarías conmigo

Y por fin empezaba a aceptar que nunca me ibas a querer de la misma manera que yo

Hasta que me sonreíste, y estropeaste todo…
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...