(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.


Algunas veces me canso hasta el agotamiento físico de explicar las mismas partes de mi personalidad una y otra y otra vez a las mismas personas.

¿En qué momento la autocrítica se convirtió en traición o deslealtad?
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...