(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Él: ¿Estoy haciendo bien? ¿Así se doran las cebollas para esto?

Ella: Pero sí, vas bien, vos seguí a tu intuición.

Él: Mi intuición me dice que coma panchos.
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...