(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Dostoievski..

me está llamando. Juro que me llama, las sincronicidades me están asustando. Todo empezó en Buenos Aires, prosiguió llamándome desde Hesse y Cortázar, luego mediante una mención de Crimen y Castigo, y ahora también me está llamando desde una serie. Cinco referencias son demasiadas como para dejarlo pasar. Yo no creo en el destino pero sé que esto es una pseudo-señal.
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...