No se puede pertenecer a todos lados,
Solo sucede que ya no poseo un solo hogar,
Y ahora, aquí y ahora, en Capital…
Planeo mi futuro desde otro punto de vista,
Queriendo convertirme en una observadora objetiva,
¡Ay de mí! Cómo si existiera la objetividad.
Hesse me ha desvelado completamente…
Pero quien me despertó fue aquel que tiempo atrás se marchó.
Vuelve, vuelve. Sabía que volvería.
¿Hacia dónde miran mis ojos, hoy?
¿De quién son mis deseos, hoy?
Ya no son suyos, su tren ya partió.
Hoy soy yo la que duda, hoy soy yo la que se niega.
¡Qué placer decir que no!