De una circunferencia perfecta a un punto de no-retorno y ahora dando paso a una espiral ascendente. Tengo obsesión por clasificar cada momento de mi vida entorno a un camino en concreto para darme cuenta de lo pronto que se pasa de uno a otro. Ahora mismo estoy bien en la espiral, disfrutando de ver mi pasado y mi futuro dependiendo hacia dónde mire, y sobre todo, aprendiendo de la incertidumbre que es lo que, los que me conocen bien, dicen que me mantiene viva