Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Lo prohibido se vuelve tentador.
Me gusta una persona y no me parece que esté mal. Claro, sólo si cuándo me miraras con esa mirada increible estuvieras diciéndo todo lo que yo si pudiera te diría en este mismo instante. Me gustaría que sepas algo que no pienso confesarte. Que escuches algo que no voy a decirte. Que descifres las estrategmas que aún no he inventado para llegar a alcanzarte. Que construyas puras fantasías sin que yo te confiece las mías. Que imagines la cantidad de cosas que podríamos compartir sobre las cuales no pienso darte ningún indicio. Que pienses en mí de la manera que no te diré que pienso en vos. Que adivines que tu devoción fue el motor de mi atracciín y que nunca sea mi boca la que deba enunciártelo. Que sueñes conmigo sin que yo te contara que ya lo he hecho contigo y que deduzcas por tu cuenta lo que mis ojos intentarán gritarte si algún día te cruzo desprevenidamente quedándome muda de repete. Aunque se que por un lado lo sabés, nada te permite consultarmelo. Aunque tu ídolo lo dice... siempre idealizando sin ver lo que verdaderamente pasa y lo que debería aceptar. Lo entiendo y no quiero esperar. Me gustaría que sepas lo que por un lado deducís. Me gustaría hablar toda la vida con vos y que te pase lo mismo. Me gustaría no haberte conocido y te agradezco por aparecerte en mi vida.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...