Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
La vida, no es vida si uno no se da la cabeza contra la pared, y aprende que no siempre se gana. Que muchas veces se pierde pero hay que tener el suficiente valor para MIRAR HACIA ADELANTE y hacer de cuenta que "Aquí no paso nada ". total de los errores se aprende, y si esos errores vuelven a pasar por tu vida, y tenes que lidiar con ellos, sabrás como hacerlo.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...