(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Huyendo de una realidad a la que no le caigo bien, o es ella la que me cae mal; riendo para olvidar, llorando por necesidad y aunque no te quise mentir, tampoco dije la verdad tal vez me sobra el dolor, me falta el valor. Para decirte adiós,
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...