(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Aprendí que la vida te puede cambiar en un instante, sin pensarlo, sin ni siquiera desearlo. Que las buenas noticias no son algo que marquen en tu vida más que algo que pasa a la ligera. Que la vida se lleva lo bueno y te trae algo superior. Que nada es lo que parece. Que nunca perdes lo afectivo. Que tarde o temprano existe lo mejor.

Nunca pensé volver a leer este blog y encontrarme con tantos sentimientos mezclados, tantas circunstancias diferentes que viví a lo largo de mi vida que hoy pasaron a ser insignificantes, esa adolescente obsesiva y oligofrenica que alguna vez fui y esa adolescente histérica e insegura que hoy soy.
Las personas que pasaron por mi vida, los celos, las confunciones, lo malo que tornaba todo, eso de tener que comprender, de tener que ver las cosas de la forma más realista posible para no caer en una ilusión que nunca fue siquiera "ALGO", que sólo era producto de mi imaginación.
Tener que volver a leer todos esos sentimientos, esas circunstancias, a esa piba obsesiva, ilusionada, que inventaba historias sin sentido, que se inventaba una vida con tan sólo una mirada y seguia caminando como si nada. Tener que volver a leer a esa chica que lloró, alguna vez, por algo que hoy es una anécdota, algo que ya no importa ni duele recordar. Tener que volver a leer a esa persona que terminaba de escribir y lo más bien mantenía su vida con calma sin la necesidad de adquirir ningún otro tipo de ayuda. Su blog no era terapia, ella ahí no se descargaba, simplemente escribía lo que imaginaba, creyendo que lo sentía.
Y hoy, hoy que estoy del otro lado de la pantalla sintiendo un verdadero amor, puedo decir y afirmar que fuí una estúpida, pero no por eso volvería a empezar, porque fué parte de mi vida, algo que no me arrepiento, lo que fuí. Desde abril de 2008 hasta hoy, como cambió todo y las ganas de que solamente sea un recuerdo. Perdura y perdurará por siempre.


Borrón y cuenta nueva.
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...