Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Tro
Recién ahora me doy cuenta lo que significaba tenerlo frente a mi todos los días. Las cosas que aprendí gracias al emisor que hace tiempo es para mí alguien influyente. Nunca me quiso escuchar y eso me enojaba. Me hacía callar para que no hable demás y diga cosas que puedan perjudicarlo. Sentía que no me quería, que no necesitaba verme a la cara para entender las cosas y por eso tomaba decisiones por si solo y de antemano. Estuve enojada en silencio, yo le sonreía y le hacia chistes, pero me moría por decirle lo histérica que me ponía que me rete sin admitir lo que le molestaba, sin admitir que sabía que eso me hacia mal, querías que me de cuenta que no te importa, nada te importa, porque soy parte de tu trabajo. Pero yo al verte reclutaba ideas, me convertía en una persona responsable, pensaba a futuro, no respondía agravios, me veías con una sonrisa y cuando lo hacias también re reías, porque no hay nada más obvio que mi cara cuando quiere convertirse en augurio hacia la otra persona, así como también el otro lugar de la situación, desde mi lugar, que pienso que hago las cosas bien cuando en realidad estoy equivocada porque "no me entendes" pero no es eso, el problema es que no coincidimos, no nos entendemos, vivimos diferentes épocas, por eso y muchísimas cosas más me di cuenta lo importante que es verte ahí en frente, porque no puedo esperar nada más de vos que aprendizaje, tal vez algún día te agradezca y me ría de este momento, como lo haces vos con mucha razón, con otra perspectiva y con total ignorancia hacia mi, como lo merezco cuando busco algo que nunca existió.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...