(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Camino entre la gente y me encuentro sola aunque me hablen, nadie me entiende, nadie sabe la verdad. Pero cuándo llegas y me miras a los ojos, ahí encuentro tus caricias y la acción de tus manos al realizaras. Cuando te miro a los ojos encuentro la verdad entre tanta gente y sólo quiero quedarme ahí. Te miro a los ojos y te ofrezco un abrazo, que sale del alma. Me encantaría ahora mismo apoyarme en tu pecho, sentir los latidos de tu corazón y pensar en todas esas personas que ya no significan nada, porque cuándo estoy a tu lado sólo me importas tú. Nada tiene sentido si no estás, miro al cielo y no encuentro las estrellas que nombras día a día cuándo nos recostamos y vemos el estrellar con luna llena; Las estrellas sólo puedo verlas contigo. Pasa y pasa el tiempo y yo me pierdo en tu mirada, en tus dulces palabras, que pasaría si tu mano hoy no está agarrada a la mía, qué pasaría si hoy no puedo perderme en tus brazos, en tus caricias. No sería yo. Reconstruiste mi forma de ser y estoy eternamente agradecida de que hayas sido tú la persona que hoy me vuelve loca. Nunca cierres los ojos.
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...