(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.

Te juro que si algún día te vas, corazón, yo no tendría motivos para sonreír otra vez. Me regalaste mil mañanas de buen humor, me regalaste el sol que hoy sólo tengo para mí. Me regalaste mil y una carcajadas y momentos únicos. Hoy estoy adaptada a esos momentos. Y cada día me levanto con buen humor, el sol me ilumina. Cada día sonrío más y más, mientras reconstruyo momentos que a futuro serían lo mejor para los dos. Y ya no pienso en mí, sólo en tu comodidad, en lo que querés. Tu amor me vuelve egoísta hasta conmigo misma, sólo quiero ofrecerte a vos. A vos, mi amor. Que me diste todo lo que hoy tengo, que marcaste mi camino sin pensarlo. Si algún día te vas; ¿Podría aceptar mi derrota?
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...