Cada orgasmo era una nueva muerte, de esas pequeñas muertes del instante presente que luego se añoran con nostalgia. Porque lo destructivo no fue la violencia con la cual nos maltratamos tiernamente, lo destructivo no es el deseo, lo aniquilante es el querer, la inevitabilidad del sentimiento. A Borges le dolía una mujer. A mí me duele un hombre, a mi me duele un hombre en todo el cuerpo.
(...) y en tu bella cicatriz. Parece sangre y sin embargo sonreís.
Soy demasiado perseguida. Cada vez que pasa algo me siento identificada. Tal vez porque ya me mandé varias macanas en el transcurso del año y tengo miedo que eso sea producto de algún hecho producido por mi. Aunque eso es solo producto de mi imaginación. Porque si utilizara el sentido común en vez de la fobia me llevaría mucho mejor con la realidad. Nadie me nombra a mi. Ni piensan que soy la persona más 'tal cosa' del mundo. Eso es karma. Miedo a que vuelva la hija de putez. Miedo a sufrir por una tontería. O no tener razones para sufrir por una tontería. Miedo a que me dejen. Miedo a que nunca me elijan. Miedo a llorar otra vez. Miedo a no llorar nunca más. Eso también tendrá que ver con el narcisismo. Eso es ser egocéntrico. Porque nada ni nadie gira al rededor mio. Nadie piensa en lo que hice o dejé de hacer. Es por eso que nunca me va a volver ningún tipo de hija de putez. Nadie me va a hacer sufrir ni me van a elegir ni voy a llorar otra vez ni voy a llorar. Y eso no es inseguridad. Eso es hablar sin saber y decirlo de antemano por miedo a que verdaderamente pase.
La pelotuda que escribe se llama
Border
Y NO DESEO MAS QUE MI LOCURA...